Una historia para poner la dignidad

en el centro de la economía

Hace ocho años comenzamos a trazar un boceto de un proyecto de reconstrucción de la economía latinoamericana. Hoy somos una realidad en cuatro países. Y seguimos avanzando.

Nuestra historia comienza en el año 2013 cuando Joan Melé, banquero español de Triodos Bank, viajó a la Argentina y a Chile para difundir el modelo de banca ética en nuestro continente. Con el apoyo de la Fundación Avina y las empresas Sistema B, se realizaron más de 200 conferencias en ciudades como São Paulo, Río de Janeiro, Bogotá, Ciudad de México, Buenos Aires, Montevideo y Santiago, culminando con la creación de la Fundación Dinero y Conciencia. Presidida por Melé, la fundación fue el germen de un desafío continental para crear el primer banco latinoamericano ético, inspirado en Triodos Bank.

Surgidos en Europa en la década de 1970, los llamados bancos éticos ganaron este nombre entre sus propios clientes debido a sus criterios de inversión en la economía real y su impacto positivo, además de la total transparencia de sus operaciones. En medio de la guerra de Vietnam, parte de la sociedad se preguntó: ¿mi dinero ayuda a financiar conflictos? Actualmente representados por más de 50 instituciones financieras en el mundo, los bancos éticos constituyen  la Global Alliance for Banking on Values ​​(GABV), una red global de bancos independientes cuya premisa es el desarrollo sostenible de la economía, el medio ambiente y la sociedad.

Desde entonces, un grupo de representantes locales del mercado financiero viene trabajando para hacer realidad la Banca Ética Latinoamericana, una idea tan inspiradora como valiosa para las necesidades del mundo actual.

En 2016 se lanzó el primer prototipo de la Banca Ética Latinoamericana en Santiago de Chile: Doble Impacto. Al año siguiente, un estudio de viabilidad demostró el potencial de la iniciativa regional.

En 2016 se lanzó el primer prototipo de la Banca Ética Latinoamericana en Santiago de Chile. Al año siguiente, un estudio de viabilidad demostró el potencial regional.

El año 2018 marcó la constitución del primer equipo profesional para el desarrollo de Doble Impacto, plataforma de crowdlending que conecta a inversionistas interesados ​​en elegir el destino de su dinero, con organizaciones de impacto. También se crearon grupos incipientes en Argentina, Brasil y Uruguay, impulsados ​​por nuevas visitas de Melé a la región.

En 2019 se realizó el primer encuentro Latinoamericano de Banca Ética en Santiago de Chile, con equipos de Argentina, Uruguay, Brasil y Chile. Además, este mismo año nació otro estudio de prefactibilidad para el desarrollo del proyecto a escala regional.

En 2021, en medio de la mayor crisis sanitaria de la modernidad, Banca Ética Latinoamericana puso un pie en estos nuevos territorios, con la apertura de las oficinas Atlântico (para atender el territorio brasileño) y Río de la Plata (al servicio de Argentina y Uruguay), que se suman a la oficina Pacifico Sur (para Chile). Una vez consolidado el proceso que llevamos hasta ahora, proyectamos nuevas oficinas Mesoamerica (para atender Mexico) y Eje Andino (Colombia).

Además, trabajamos con un equipo de expertos bancarios en Chile para solicitar la licencia a la autoridad regulatoria (CMF, Comisión para el Mercado Financiero) y lograr avanzar en tener un banco regulado en Chile entre 2022 y 2023.